¿El software libre es gratis siempre?
Libre y gratis no son sinónimos. «Libre» se refiere a los derechos de uso, estudio, modificación y distribución. La mayoría es además gratuito, pero hay proyectos libres con versiones comerciales de soporte.
Jesús Solaz, sobre costes de software en una pyme
La suma de suscripciones pequeñas de un autónomo suele superar lo que costaría una herramienta seria. Pero cambiarlas todas de golpe es la forma más rápida de perder más de lo que se ahorra.
Un autónomo o una empresa pequeña acumula suscripciones sin darse mucha cuenta: la suite ofimática, el almacenamiento, el diseño, la firma digital, el gestor de proyectos, la videollamada. Cada una parece poco. Sumadas al año, no lo son.
El software libre puede recortar buena parte de eso. La cuestión es dónde compensa y dónde el cambio cuesta más de lo que ahorra.
| Herramienta de pago | Alternativa libre | Dificultad del cambio |
|---|---|---|
| Suite ofimática | LibreOffice | Baja, salvo con macros |
| Edición de imagen | GIMP, Krita | Media: hay que reaprender |
| Diseño vectorial | Inkscape | Media |
| Edición de vídeo | Kdenlive, Shotcut | Media |
| Almacenamiento en la nube | Nextcloud autoalojado | Alta: hay que mantenerlo |
| Videollamadas | Jitsi Meet | Baja |
| Gestión de proyectos | Vikunja, Focalboard | Media |
| Contabilidad | Depende del país | Alta, ojo con la normativa |
| Sistema operativo | Linux | Alta si hay dependencias |
El coste de una migración no es cero: es tu tiempo, que es lo único que no puedes comprar. Si cambiar te va a costar treinta horas para ahorrar doscientos euros al año, la cuenta no sale.
La cuenta honesta tiene cuatro sumandos, y casi todo el mundo solo mira el primero:
Si tras esas cuatro líneas sigue saliendo positivo en un plazo de dos años, adelante. Si no, quédate donde estás sin ningún complejo.
Hay una razón para usar software libre que no aparece en ninguna hoja de cálculo: la independencia.
Cuando una herramienta es propiedad de una empresa, esa empresa puede subir el precio, cambiar las condiciones, retirar una función que usabas o cerrar el producto. Ha pasado muchas veces y volverá a pasar.
Con software libre y formatos abiertos, tus datos siguen siendo legibles y el programa sigue existiendo aunque quien lo mantenía cambie de idea. Para un negocio que va a estar veinte años, eso vale bastante más de lo que ahorra la licencia.
Libre y gratis no son sinónimos. «Libre» se refiere a los derechos de uso, estudio, modificación y distribución. La mayoría es además gratuito, pero hay proyectos libres con versiones comerciales de soporte.
Depende del proyecto, igual que con el software comercial. Los criterios a mirar son los mismos: cuánta gente lo mantiene, con qué frecuencia publica y si hay soporte comercial disponible si lo necesitas.
Jesús Solaz
Empresario tecnológico y creador de software