Existe un mercado enorme de herramientas de gestión de proyectos por suscripción. Muchas son buenas. Y muchas se contratan para resolver un problema que una hoja de cálculo de tres pestañas resolvía igual de bien y gratis.
La clave está en montarla bien, porque una hoja mal montada sí es peor que cualquier herramienta.
La estructura: tres pestañas y ni una más
Pestaña 1 — Tareas
Una fila por tarea. Columnas mínimas:
| Columna | Contenido | Tipo |
| ID | Número correlativo | Número |
| Tarea | Qué hay que hacer, en verbo | Texto |
| Proyecto | A qué pertenece | Lista desplegable |
| Responsable | Una sola persona | Lista desplegable |
| Estado | Pendiente / En curso / Bloqueada / Hecha | Lista desplegable |
| Fecha límite | AAAA-MM-DD | Fecha |
| Horas previstas | Estimación | Número |
| Horas reales | Lo que costó | Número |
Las columnas de estado, proyecto y responsable tienen que ser listas desplegables. Si se escriben a mano, en dos semanas habrá cuatro formas de escribir «en curso» y ningún resumen funcionará.
Pestaña 2 — Listas
Los valores de los desplegables: proyectos, personas, estados. Añadir un proyecto es escribirlo aquí, no editar veinte validaciones.
Pestaña 3 — Panel
Solo fórmulas, ninguna entrada de datos:
- Tareas pendientes por persona:
=CONTAR.SI.CONJUNTO(Tareas.D:D;A2;Tareas.E:E;"Pendiente")
- Tareas vencidas:
=CONTAR.SI.CONJUNTO(Tareas.F:F;"<"&HOY();Tareas.E:E;"<>Hecha")
- Desviación de horas por proyecto, comparando previstas y reales.
La regla de oro: los datos se escriben en un sitio y se leen en otro. En cuanto alguien empieza a escribir a mano en la pestaña de resultados, el sistema está muerto.
Lo que hace que funcione
- Un responsable por tarea. Si son dos, no es de nadie.
- Formato condicional que pinte de rojo lo vencido y de gris lo hecho. Se ve el estado sin leer.
- Inmovilizar la primera fila para no perder los encabezados.
- Proteger las celdas de fórmulas para que nadie las pise sin querer.
- Nada de filas de colores como sistema. El color es para ver; el dato es para filtrar.
El registro de horas, que es lo que más aporta
La columna de horas reales es la que convierte esto en algo útil de verdad. Con tres meses de registro se puede responder a preguntas que de otro modo se contestan a ojo:
- ¿Cuánto cuesta realmente cada tipo de trabajo?
- ¿Qué clientes consumen más tiempo del que facturan?
- ¿Nuestras estimaciones se parecen a la realidad?
La respuesta a la última suele ser incómoda, y por eso es la más valiosa. Casi todo el mundo subestima de forma sistemática, y saber en qué proporción permite corregir las estimaciones futuras multiplicándolas por un factor.
Cuándo dejar la hoja
Hay señales claras de que se ha llegado al límite:
- Más de tres personas necesitan editar a la vez.
- Hace falta saber quién cambió qué y cuándo.
- Se necesitan avisos automáticos o adjuntos por tarea.
- El archivo tarda en abrirse.
- Alguien ha empezado a mantener su propia copia.
La última es la definitiva. Cuando aparecen copias paralelas, el sistema ya ha dejado de existir aunque el archivo siga ahí.